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El tratamiento dietético de la afección cardíaca no se limita sólo a reducir la ingesta de sodio. Investigaciones recientes han demostrado los beneficios de una alimentación con nutrientes como la L-carnitina, la taurina, los antioxidantes, los ácidos grasos esenciales y los flavanoles en el tratamiento de las afecciones cardíacas.
Las afecciones cardíacas son comunes y afectan a más de un perro de cada diez. La probabilidad de desarrollar una afección cardíaca aumenta con la edad pero algunos problemas pueden aparecer antes, especialmente en razas grandes.
Dos afecciones representan la gran mayoría de los casos vistos en cardiología canina: la endocardiosis mitral (insuficiencia crónica de la válvula izquierda) y la miocardiopatía dilatada.

Los pequineses, los Lhassa Apso y los Caniches son los perros de raza pequeña más proclives a padecer afecciones cardíacas.
Clasificación Nueva York de la insuficiencia cardíaca:
Fase I : asintomática Fase II : intolerancia al ejercicio Fase III : fuerte intolerancia al ejercicio Fase IV : síntomas también presentes en reposo
El 84% de los perros que padecen insuficiencia cardíaca congestiva se vuelven anoréxicos (Freeman, 2002) en el trascurso de la enfermedad. Esto se puede deber a su afección general, al mayor esfuerzo respiratorio o a los efectos secundarios negativos de los medicamentos del tratamiento.
La anorexia es uno de los factores que contribuyen a tomar la decisión de practicar la eutanasia al 68% de los perros con insuficiencia cardíaca congestiva. Es fundamental la administración de una dieta muy apetecible para mantener un peso corporal óptimo y aportar al animal todos los nutrientes necesarios para su metabolismo.
Dos tercios de los perros con afecciones cardíacas padecen enfermedades concomitantes que pueden requerir un tratamiento con dietas especiales. Por ejemplo, algunos perros con insuficiencia cardíaca congestiva también tienen insuficiencia renal crónica, lo que requiere una dieta que limite el fósforo.
La moderación de la actividad física, el tratamiento médico adecuado y una dieta prescrita por un veterinario pueden ser efectivos para combatir la insuficiencia cardíaca.
¿Por qué recetar una dieta veterinaria a un animal con una afección cardíaca? Cuando el corazón no funciona con normalidad, se reduce la perfusión de los tejidos. Los riñones reaccionan ante la disminución de la perfusión mediante la activación de un mecanismo de compensación fisiológica, esto es, el sistema de renina/angiotensina, para retener sodio, cloruros y agua. Por lo tanto, el volumen de agua y sangre extracelulares aumenta para estimular una mejor perfusión de los tejidos.
Con el tiempo, la retención excesiva de agua puede producir edema, hipertensión y exigir un mayor esfuerzo a un corazón ya débil.
Una dieta baja en sodio combinada con un tratamiento médico puede evitar que el organismo acumule líquidos, lo que reduce la carga del corazón. La ingesta restringida de sodio también potencia el uso de fármacos diuréticos.
El nivel de energía de una dieta debería ajustarse según el estado físico del animal. Un exceso de energía en la dieta produce un aumento de peso que incrementa la carga del corazón mientras que un déficit de energía aumenta el riesgo de caquexia cardíaca.
El nivel de restricción de sodio requerido en una dieta depende de la gravedad de los síntomas clínicos de la afección cardíaca. Algunas dietas proponen una ingesta de sodio demasiado baja, lo que no es adecuado para aquellos perros que se encuentren en las fases más tempranas de la afección cardíaca y puede causar efectos secundarios negativos (véase estudio clínico a continuación).
Se debería ajustar el nivel de potasio de la dieta. Tanto los niveles altos de potasio en la sangre como los bajos pueden causar trastornos en el ritmo cardíaco.
Debería aumentarse el contenido de magnesio de la dieta en los perros que padecen afecciones cardíacas ya que por lo general presentan hipomagnesemia. El magnesio participa en la producción de energía en el miocardio.
Los medicamentos administrados para tratar la afección cardíaca pueden afectar a los niveles corporales de sodio y potasio:
- la restricción excesiva de sodio asociada a los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (inhibidores ECA) puede acelerar el progreso de la afección cardíaca.
- El uso de diuréticos puede bajar los niveles de potasio en la sangre, mientras que los inhibidores ECA pueden elevarlos.
Evaluación ecocardiográfica en perros que padecen afecciones cardíacas alimentados con una dieta baja en sodio
A nueve perros afectados de una insuficiencia cardíaca crónica estable (valvulopatía crónica) se les administró una dieta con un contenido reducido de sodio (< 0,20% de materia seca) o una dieta de referencia con un contenido moderado de sodio (> 0,30% de materia seca) durante cuatro semanas cada uno, en un estudio aleatorio, doble ciego cruzado (Rush, 2000). En los días 0, 28 y 56, se llevaron a cabo una ecocardiografía y rayos X y se tomaron muestras de sangre para analizar los electrolitos.
Se produjo un descenso significativo de la concentración de sodio y cloruro en sangre en los perros que habían sido alimentados con la dieta pobre en sodio.
Las dimensiones de la aurícula izquierda tendían a reducirse en el grupo alimentado con la dieta pobre en sodio. La dimensión interna del ventrículo izquierdo durante la diástole, la dimensión normal de la aurícula izquierda, la dimensión máxima de la aurícula izquierda, el índice volumétrico al final de la diástole y el índice volumétrico al final de la sístole eran todos inferiores en los perros alimentados con la dieta baja en sodio en comparación con los valores observados en los perros alimentados con la dieta de referencia.
Se recomienda, por lo tanto, una dieta con un contenido de sodio inferior al 0,20% de materia sólida para aquellos perros que padezcan una insuficiencia cardíaca.
Se debería mantener un nivel normal de proteínas en la dieta. La excesiva restricción de proteínas contribuye a la caquexia y reduce las defensas y la resistencia de los animales con afecciones cardíacas.
- Complejo antioxidante sinérgico
Se asocia la insuficiencia cardíaca a un stress oxidativo considerable por lo que se debería administrar un complejo antioxidante sinérgico en la dieta (véase capítulo 1).
La taurina se encuentra en altas concentraciones en el músculo cardíaco. En el perro, se suele asociar la cardiopatía dilatada con un contenido anormalmente bajo de taurina en el plasma (Biourge, 2001, Kittleson, 1997).
Aunque no se conocen del todo los mecanismos, la acción de la taurina en el corazón es múltiple: - la taurina tiene un efecto inotrópico positivo (aumento de la contractilidad cardíaca) - la taurina ayuda a la prevención de la hipertrofia del miocito.
La L-carnitina es un cofactor nutricional que garantiza el transporte de los ácidos grasos de cadena larga a la mitocondria, donde sufren una beta-oxidación y suministran energía a la célula. Un 60% de la energía que produce el corazón proviene de la oxidación de los ácidos grasos.
Se ha asociado la deficiencia de L-carnitina a la cardiomiopatía dilatada en el Cocker Spaniel (Kittleson, 1997) y el Boxer (Keene, 1991).
Los suplementos de L-carnitina mejoran la producción de energía en el miocardio.
- La L-arginina y los flavanoles
La L-arginina es un aminoácido esencial. Es un precursor del óxido nítrico.
L-arginina + O2 -> NO (óxido nítrico) + L-citrulina
El óxido nítrico es un «factor de relajación endotelial» e induce una vasodilatación que mejora la perfusión de los tejidos. En la medicina humana, los suplementos de arginina mejoran la tolerancia al ejercicio en pacientes con afecciones cardíacas.
Los flavanoles constituyen una categoría de polifenoles, que son unos potentes antioxidantes. Las principales fuentes de flavanoles son el té verde y las uvas.
Los animales que tienen una afección cardíaca están sometidos a un estrés oxidativo mayor a causa de los radicales libres. Estos radicales libres son citotóxicos y tienen un efecto inotrópico negativo. Al atrapar a los radicales libres, los flavanoles limitan considerablemente sus efectos adversos.
Aparte de sus propiedades antioxidantes, los flavanoles tienen un efecto antihipertensivo (Duarte, 2001), especialmente mediante la estimulación de la producción endógena de óxido nítrico (NO).
La acción sinérgica de la L-arginina y los flavanoles mejora la función cardiovascular.
- Los ácidos grasos esenciales de la serie omega 3
Los ácidos grasos omega 3 están presentes en grandes cantidades en el aceite de pescado, especialmente el ácido eicosapentanoico (EPA) y el ácido docosahexanoico (DHA). Contribuyen al descenso de la producción de citoquinas inflamatorias (Freeman, 1999) responsables de la anorexia, la caquexia y las arritmias cardíacas.

La mayoría de los perros que se encuentran en las fases más tempranas de una afección cardíaca no siguen tratamiento. Es esencial recetar una dieta preventiva adecuada para proporcionar al animal todos los nutrientes necesarios para su metabolismo y ayudar a retrasar el progreso de la afección cardíaca.
Biourge, V., Dukes-McEwan, J., Desprez, G., Rogers, Q.R. and Backus, R.C. (2001) Association between low whole blood taurine and dilated cardiomyopathy in Newfoundland dogs. Proceedings 5th ESCVN Conference, Sursee, Switzerland.
Duarte, J., Perez-Palencia, R. et al. (2001) Antihypertensive effects of the flavonoid quercetin in spontaneously hypertensive rats. Br J Pharmacology 133 (1) : 117-124.
Dukes, J. (1992) Hypertension: A review of the mechanisms, manifestations and management. Journal of Small Animal Practice 33 : 119-129.
Freeman, L.M. (1999) New roles for L-carnitine and taurine in veterinary medicine. Proceedings 17th ACVIM, Chicago, IL
Freeman, L.M., Rush, J.E., Cahalane, A.K. and Markwell, P.J. (2002) Dietary patterns of dogs with cardiac disease. American Society for Nutritional Sciences. J. Nutr. 132 : 1632S-1633S.
Keene, B.W., Panciera, D.P., Atkins, C.E. et al (1991) Myocardial L-carnitine deficiency in a family of dogs with dilated cardiomyopathy. JAVMA, vol. 189, N°4
Kittleson, M.D., Keene, B., Pion, P.D. et al. (1997) Taurine and L-carnitine responsive dilated cardiomyopathy in American Cocker Spaniels with decreased plasma taurine concentrations. Journal of Veterinary Internal Medicine 11: 204-211.
Rush, J.E., Freeman, L.M., Brown, D.J., Brewer, B.P., Ross, J.N. and Markwell, P.J. (2000) Clinical, echocardiographic, and neurohormonal effects of a sodium-restricted diet in dogs with heart failure. Journal of Veterinary Internal Medicine 14: 513-520.
Fuente: Royal Canin
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