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Centro Veterinario Punta
¿Notas a tu gatito nervioso?, ¿visita su bandeja más de lo habitual?, ¿se queja al intentar orinar?, ¿tiene sangre en la orina?
Estos son sólo algunos de los signos clínicos que pueden corresponderse con una enfermedad no poco frecuente y potencialmente mortal para nuestros gatos.
Hablamos del Síndrome Urológico Felino (F.U.S), una patología propia del tracto urinario de los felinos domésticos, también llamado FLUD o simplemente cistitis idiopática.
En la mayoría de los casos está relacionado con la obstrucción parcial o total de las vías urinarias inferiores. Esto dificulta la evacuación normal de la orina, por los que las toxinas que produce el organismo no se pueden eliminar, induciéndose un estado de “autointoxicación”. La obstrucción puede ser causada por “tapones” de naturaleza orgánica o mineral y tener un origen infeccioso o no.
• Edad: Aparece en animales adultos, casi siempre mayores de los 2 años.
• Sexo: Los gatos machos lo padecen con más frecuencia, pues su uretra es mucho más larga y estrecha.
• Estado reproductivo: Los animales castrados, al llevar una vida más sedentaria están más predispuestos, pues su consumo de agua es menor, la orina se concentra más y las infecciones y la formación de cálculos son más frecuentes.
• Una dieta de mala calidad, puede causar su aparición, al no presentar una balance mineral adecuado ni corregir el pH urinario.
• El escaso consumo de agua provoca un aumento de la concentración urinaria, factor que puede inducir la aparición del FUS.
El FUS puede presentarse de dos formas:
• Iniciándose con la formación de cálculos urinarios. Estos cálculos pueden provocar infección durante el tránsito por las vías urinarias, lo que complicaría el proceso.
• Iniciándose con infección de las vías urinarias. Las bacterias suelen modificar el pH urinario (aumentándolo) y participan en determinadas reacciones químicas que favorecen la formación de cristales.
En las fases iniciales, los animales afectados suelen acudir muchas veces a su bandeja para orinar (polaquiuria), aunque solo consiguen expulsar una pequeña cantidad de orina y con esfuerzo (estranguria). Se encuentran intranquilos, molestos y a veces presentan una actitud agresiva con sus propietarios cuando se les intenta tocar.
Una vez obstruida la uretra, el proceso es mucho más grave. Los productos de deshecho que se eliminan normalmente con la orina se acumulan en el organismo, provocando, como ya se comentó anteriormente, un estado de “autointoxicación”. Los animales se encuentran muy decaídos y si en un periodo de 24-48 horas no se resuelve el proceso pueden llegar a morir.
Por este motivo, el FUS es un síndrome o enfermedad que ha de ser tratado de URGENCIA.
Cuando un animal llega a nuestro centro con una clínica similar al FUS, procedemos a realizar una serie de pruebas diagnósticas para confirmar el diagnóstico y evaluar el estado general de la mascota. Entre ellas podemos citar: ecografía, radiografía, analítica sanguínea, etc.
Una vez evaluado el paciente procedemos a realizar el tratamiento adecuado para cada caso.
Si el estado del animal y los resultados analíticos nos lo permiten, sedamos al paciente para poder manipularlo con mayor facilidad. En primer lugar se intenta vaciar la vejiga mediante sondaje uretral. Si no es posible se vacía mediante cistocentesis (punción de la vejiga) y posteriormente se sonda. La sonda se mantendrá unos días, durante los cuales la mascota recibirá el tratamiento adecuado (antibióticos, analgésicos, etc.)
La evolución del paciente suele ser buena a menos que haya sufrido una daño orgánico importante.
Por último, he de indicar que lo más importante es evitar que todo esto ocurra. Para ello, deberemos establecer una serie de medidas preventivas. Estas medidas son muy simples y pueden hacer que evitemos una situación bastante desagradable para nosotros y sobre todo para nuestras mascotas.
• Como ya se comentó anteriormente, uno de los factores que pueden provocar la aparición del FUS es una deficiente ingesta diaria de agua. Los gatos, como bien sabemos, son muy curiosos. El ver el agua en movimiento los estimula a acudir a ella. Es por esto, por lo que han salido al mercado una serie de “fuentes” adaptadas a nuestros gatitos. Son muy simples de usar y su mantenimiento es mínimo.
• Los gatos castrados, deben recibir una dieta indicada para evitar la obesidad y la formación de cálculos urinarios. Además deben recibir mucha atención y estimularles a hacer ejercicio jugando con ellos.
• Aquellos animales que hayan padecido el FUS en su vida, deben ser revisados periódicamente y tomar una dieta adecuada según el tipo de cristal que presentara en la orina.
• Por último indicar que una buena higiene de la bandeja es fundamental para evitar los problemas urinarios. Personalmente, recomiendo utilizar arena sintética. Es mucho más higiénica, no levanta polvo y suelen tener efecto desodorante
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