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Centro Veterinario Punta
La dermatitis alérgica a la picadura de pulgas es, como indica su nombre un proceso alérgico que desarrollan determinados animales a los alergenos presentes en la saliva de las pulgas.
Es importante diferenciar entre las dermatitis a la picadura de pulgas y la dermatitis alérgica a la picadura de pulgas (DAPP).
La primera es un proceso no alérgico provocado por la irritación física que le provoca al animal la picadura de la pulga, en este caso existe una relación entre la severidad de los síntomas y el numero de picaduras de pulgas, mientras que el la DAPP no existe esta correlación y es suficiente una sola pulga para desencadenar el proceso alérgico con picor en el animal sensible a la picadura de la pulga.
Los síntomas se manifiestan después de los 6 meses de edad. No existe predisposición de raza o sexo. Se trata de un proceso crónico que puede manifestarse de forma estacional o continua dependiendo de las condiciones ambientales. Si el animal esta sometido a cambios climáticos se presentara de forma estacional, pero si el animal vive en el interior de una vivienda en un ambiente calido o a temperatura sin grandes variaciones, se presentara de forma continua o no relacionada con cambios ambientales.
Los animales con DAPP necesitan ser sometidos a un programa riguroso de control de pulgas que debe ir acompañado de un tratamiento de su entorno. En ambos casos se deben utilizar productos adulticidas, larvicidas y ovocidas.
En la fase aguda de la enfermedad además de usar este tipo de productos, el animal puede necesitar tratamiento médico como son antibióticos, antihistamínicos y corticoides, pero no debemos olvidar que el hecho de que un animal con DAPP no tenga síntomas, como prurito o lesiones cutáneas significa que ya no es alérgico.
En una animal con DAPP, siempre debemos tener un programa antiparasitario exigente y continuo para que no tenga picaduras de pulgas y no se desarrolle la dermatitis alérgica a la picadura de pulgas
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