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Nexo Centro Veterinario Punta
EL Calicivirus Felino (FCV) es uno de los virus que normalmente interviene en las enfermedades víricas respiratorias en gatos, gripe felina.

En todas las infecciones víricas FCV, empieza una lucha entre el virus y el gatito infectado, cada uno tiene sus armas: el virus puede variar (mutaciones) genéticamente y antigénicamente Los gatos infectados generan anticuerpos capaces de neutralizar el virus.
El virus cambia rápidamente con el fin de evitar el sistema inmunológico del gato. Las mutaciones son más rápidas en poblaciónes de gatos que en un solo individuo.
Como consecuencias de esa gran capacidad de variación del virus tenemos varios efectos:
1.- La aparición de nuevas enfermedades mas virulentas (FCV sistémica virulenta, VS-FCV) 2.- La persistencia del virus (por ejemplo, en gingivitis y estomatitis crónicas felinas, FGS) 3.- El fracaso en los métodos de detección de todos los subtipos (RT-PCR) 4.- La evolución de cepas de campo del FCV que se van diferenciando de las cepas vacunales, lo que hace que el desarrollo de las vacunas sea mas difícil.
Síntomas, en cuanto a los síntomas podríamos agruparlos en varias clases:
1.- Asintomático. 2.- Afecciones respiratorias. 3.- Gingivitis y estomatitis crónicas. 4.- Casos virulentos agudos: debidas a cepas más virulentas (VS-FCV), en las que hay manifestaciones sistémicas graves incluso letales.
FCV se replica en los tejidos orales y respiratorios, y se secreta en la saliva, heces, orina y secreciones respiratorias. Se puede transmitir por el aire, por vía oral, y en fomites. Los gatos infectados eliminan el virus por lo general durante dos semanas. Después de este período, los gatos puede que no eliminen el virus o bien convertirse en una infección latente y eliminarlo continua o intermitente. La co-infección con el virus del herpes felino o el virus de la inmunodeficiencia felina causa una enfermedad más severa.
El tratamiento dependerá de los síntomas clínicos, y lo establecerá el veterinario después de evaluar al paciente; en cada gato, dependiendo de su sistema inmune y de la cepa vírica, la enfermedad puede desarrollarse de diferente forma, cada gato tendrá pues tratamientos diferentes e individualizados. Por lo general se intenta potenciar su sistema inmune con inmunomoduladores, prevenir infecciones bacterianas secundarias mediante antibióticos, la utilización de antinflamatorios no esteroideos, y mantener las condiciones generales del gato mediante una buena alimentación e hidratación. En casos crónicos de estomatitis se recomiendan limpiezas dentales regulares y extracción de las piezas de zonas muy lesionadas. En todos los casos mantener al animal en buenas condiciones y evitar el estrés es fundamental, ya que este puede estimular y agravar la situación.
En cuanto a la prevención, siempre es muy importante seguir la pauta vacunal recomendada por el veterinario a partir de los 2 meses de edad. En gatitos recogidos de la calle son mucho más frecuentes este tipo de infecciones víricas por lo que tendremos que llevarlos al veterinario para que los evalúe y pasar un periodo de cuarentena antes de ponerlos en contacto con nuestros gatos y antes de la vacunación. En gatos con enfermedades crónicas en desarrollo el uso de vacunas es controvertido, y que se recomienda su uso después de la recuperación.

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