Las clases de cachorros   Fecha: 08/03/2005
Resumen:
En España más de un 50% de los perros son abandonados antes de cumplir el primer año de vida. ¿Qué ha podido pasar en tan poco tiempo para que la mascota que trajimos a casa se convierta en una molestia de la que queremos deshacernos?

Contenido:

¿POR QUÉ NECESITAMOS LAS CLASES DE CACHORROS ?

En España más de un 50% de los perros son abandonados antes de cumplir el primer año de vida. ¿Qué ha podido pasar en tan poco tiempo para que la mascota que trajimos a casa, con tanta ilusión, para que formara parte de nuestra familia, se convierta en una molestia y una carga de la que queremos deshacernos?

Muchos de estos perros abandonados pasarán de unas manos a otras acabando sus días en alguna perrera, en el mejor de los casos, o peor aún, siendo sacrificados.

En la mayoría de los casos, los dueños se quejan de falta de educación y obediencia, de problemas de conducta y falta de tiempo para atender a su mascota.

El tema se complica aún más al analizar el papel de nuestros perros en la Sociedad. En España hay una gran cantidad de perros y la falta de su correcta educación y los problemas de conducta se están convirtiendo en un problema social a tener en cuenta.

Normalmente es una mala experiencia con algún perro en concreto la que nos lleva a generalizar y aumentar la intolerancia hacia los perros de compañía. No suele tratarse de accidentes graves, si no de percances en la convivencia diaria entre perros y personas. Ladridos excesivos, falta de higiene en las vías públicas, mordeduras leves, agresividad entre perros, perros demasiado efusivos en sus saludos que asustan a alguna persona… estos son los problemas que contribuyen a deteriorar la imagen pública de nuestras mascotas. La mayoría de estos comportamientos podrían haber sido prevenidos con una buena educación y socialización temprana del cachorro.


SOCIALIZACIÓN. Enseñarle las "normas de conducta" aceptables en nuestra Sociedad humana a nuestros "lobos domésticos".

Aunque la raza canina es muy sociable y adaptable, hay que tener en cuenta ciertos aspectos para que desarrollen un carácter sano.

Uno de los aspectos esenciales en la educación del perro es una amplia socialización temprana con personas. Con ello le enseñaremos a nuestro cachorro las normas de convivencia en nuestra Sociedad humana y evitaremos futuros problemas de conducta.

Ayudaremos al perro a entender y aceptar situaciones y reglas, absolutamente normales en la Sociedad humana, pero que carecen de valor en su Sociedad canina. Le enseñaremos a aceptar con agrado las caricias y los exámenes del veterinario, a no temer a los niños, a relajarse en un entorno ruidoso de mucho tráfico y muchedumbre, a comportarse correctamente con otros perros y animales, a controlar sus ladridos, a hacer sus necesidades fuera de casa, etc. Todas las conductas, que a nosotros podrían parecernos molestas, pero que para un animal son naturales, simplemente hay que "adaptarlas" para una buena convivencia.

Igualmente importante es llevar a cabo una buena socialización con sus congéneres y otras especies animales. Procuraremos que el animal tenga suficientes oportunidades para practicar su "lenguaje canino", absolutamente necesario para evitar posibles conflictos en el futuro.


EDUCACIÓN. Ser coherente y consecuente.

Según el Doctor Robert K. Anderson, Doctor en Veterinaria y especialista en Conducta Canina por el Colegio de Veterinarios americanos de Medicina Preventiva, los cachorros empiezan a aprender al nacer y sus cerebros están especialmente receptivos a retener las experiencias que tengan lugar durante sus primeras 13-16 semanas de vida. Es decir, con una educación temprana del cachorro, aprovecharemos esta etapa crucial de su desarrollo en la que tiene mayor capacidad de aprendizaje.

También es importante evitar que sufra experiencias traumáticas en este periodo o que aprenda conductas no deseables.

La educación básica incluye una serie de órdenes sencillas que nos ayudarán a controlar al perro y evitar que se convierta en un peligro para otros o para si mismo. Con los métodos de educación utilizando refuerzo positivo nos aseguramos la relación de confianza perro-dueño y evitamos conductas agresivas provocadas por el miedo, muy típicas del adiestramiento tradicional. Por eso, para educar a nuestro perro evitaremos utilizar el castigo físico para erradicar una mala conducta (agresividad provoca agresividad) y nos centraremos en premiar las conductas deseables para que tiendan a repetirse. Basaremos la educación en una relación de respeto y afecto con nuestra mascota.


PROBLEMAS DE CONDUCTA.

Los problemas de conducta no deben ser ignorados. Estos problemas muy pocas veces desaparecen por si solos y casi siempre tienden a empeorar. ¡No esperes! Muchas veces el tratamiento de un problema de conducta, diagnosticado a tiempo, sería sencillo de resolver, pero desgraciadamente cuando los dueños deciden ponerse en manos del especialista, es demasiado tarde y el comportamiento está muy arraigado, haciendo más difícil su recuperación.

Educar a nuestras mascotas no es complicado. Requiere ciertas dosis de paciencia, tiempo y dedicación. El secreto está en aplicar las técnicas del aprendizaje animal y aprender las bases del lenguaje canino. Dueños y perros aprenden más fácilmente si existe una buena comunicación entre ellos, con juegos, deportes y disfrutando de su compañía mutua divirtiéndose.

Finalmente tenemos que tener claro que nuestra responsabilidad al adquirir una mascota es asegurarnos que tiene el suficiente estímulo físico y mental para desarrollarse saludablemente. Con ello conseguiremos que llegue a ser ese amigo y compañero fiel que tanto deseábamos.

REFERENCIAS:

Carta a los veterinarios, del Doctor Robert K. Anderson
Un cachorro en casa, del Doctor Ian Dunbar, KNS Ediciones
Fuente: http://www.pdtspain.com